Al taller de un herrero entró una víbora, pidiéndole caridad a las herramientas. Después de recibir algo de todas, faltando sólo la lima, se le acercó y le suplicó que le diera alguna cosa.
_ ¡ Bien engañada estás_ repuso la lima, si crees que te daré algo. Yo que tengo la costumbre, no de dar, sino de tomar algo de todos !
Moraleja: Nunca debes esperar obtener algo de quien sólo ha vivido para quitarle a los demás.
(Fábula de Esopo)
Que Dios los bendiga, guarde con bien y nos permita tener siempre presente que más se beneficia el que da que el que recibe.